Escrito por Luis Enrique Barrios
Publicado originalmente el 16 Junio
2006 en Militante
Estamos a unos días de las elecciones
presidenciales del 2 de julio, para los trabajadores esa fecha no representa
una más porque encierra la enorme posibilidad que la izquierda, encabezada por
Andrés Manuel López Obrador (AMLO), gane dicha contienda Estamos a unos días de
las elecciones presidenciales del 2 de julio, para los trabajadores esa fecha
no representa una más porque encierra la enorme posibilidad que la izquierda,
encabezada por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), gane dicha contienda. No obstante
la derecha panista ya dejó entrever que nos está dispuesta a dejar el poder, y
que si es preciso terminará imponiéndose por medio del fraude.
Son varios los factores que han puesto al PRD y a AMLO como una
importante alternativa electoral, entre ellos la política que aplicó éste
último durante su reciente paso por al frente del gobierno del DF por medio de
la cual lanzo una serie de medidas sociales que, aun que a un moderadas, se
presentan muy superiores a las lanzadas por el PRI y el PAN a lo largo de
aproximadamente dos décadas y media consistentes en recortes al gasto social,
privatizaciones, ataques al salario, etcétera, las cuales han hundido en la
miseria a la mayor parte de la población del país.
La diferencia entre esas políticas,
pero especialmente la búsqueda entre las masas de una alternativa distinta, fue
lo que llevó a lo AMLO a tener los índices de simpatía más altos en muchos años
de nuestra historia. Esta cuestión quedó sobradamente de manifiesto en los
primeros meses del año pasado cuando las masas en todo el país se volcaron a
las calles para impedir que por medio del desafuero, Fox dejara fuera de la
contienda electoral al actual candidato perredista. De hecho, la lucha contra
el desafuero se tradujo en un extraordinario repunte de las preferencias por
AMLO, creándose un ambiente más que desfavorable para los partidos
tradicionales de la derecha, el PRI y el PAN, con miras a sus aspiraciones
electorales.
Desde su paso por el gobierno del DF,
AMLO tuvo que padecer toda clase de ataques tratando de descarrilarlo como
alternativa electoral. Pero ya iniciada la contienda electoral, los ataques se
recrudecieron usando una multimillonaria campaña mediática con toda clase de
calumnias para tratar de opacar su imagen y para intentar promover el voto del
miedo acusando a AMLO y a su propuesta política como un “peligro para México”.
Además de los miles y miles de spot, la burguesía ha empleado a prácticamente
todos los espacios informativos de los diferentes medios, electrónicos e
impresos, con dicho fin. Por otra parte, los medios informativos, con la
intención de crear un ambiente favorable a Felipe del Sagrado Corazón de Jesús
Calderón (tal como es su nombre completo), en la últimas semanas han difundido
reiteradas encuestas en las que el candidato del PAN supuestamente aventaja a
AMLO. A todas luces estas encuestas están manipuladas, tan es así que Roy
Campos, propietarios de Consultas Mitofsky, empresa que elabora las encuestas
para el principal monopolio televisivo e informativo del país, Televisa,
reconoció en una entrevista a La Jornada que parte de su trabajo es cuidar la
imagen de Fox. A cambio una firma vinculada a esa empresa, Campo SC, ha
recibido contratos de hasta 19 millones de pesos por parte de la presidencia.
(La Jornada 060606)
Entre otros métodos, por medio de
este tipo de recursos la burguesía pretende mejorar las posibilidades de
Calderón; pero además, en el caso de las encuestas manipuladas, otro siniestro
objetivo de éstas es el de usarlas, si es que logra imponerse el fraude, para
justificar el resultado, para señalar que el triunfo de el PAN ya había sido
pronosticado por las encuestas. La burguesía está tratando de tejer todos los
hilos de la trama.
Confusión, duda, miedo,
incertidumbre… son algunos de los sentimientos que pretende fomentar la
burguesía para favorecer a su candidato y, también, para estimulas el
abstencionismo lectoral.
Pero el fraude no se queda ahí, es
del conocimiento público que el programa de cómputo y la base de datos para el
padrón electoral, y también para el sistema de conteo rápido del Instituto
Federal Electoral (IFE) fue diseñado por Hildebrando S.A., propiedad de Diego
Zavala, el “cuñado incomodo” de Felipe Calderón. Además de lo anterior, otra
medida ha sido la de empelar fortunas millonarias de las diferentes
dependencias del gobierno, especialmente de la Sedesol, para intentar comparar
el voto de millones de entre los mas pobres del país.
Esta táctica, la del fraude
electoral, la ha usado reiteradamente la burguesía para asegurar sus triunfos electorales,
no obstante, en el caso de las elecciones intermedias de 1997, las masas
lograron neutralizar significativamente el fraude implantándole un durísimo
revés al PRI ganando el PRD el gobierno del DF y haciendo que la fracción
parlamentaria de PRD pasara de unas cuatro docenas a aproximadamente 130
integrantes. Todo ello gracias a que los miles de representantes del PRD en
todas las casillas electorales, defendieron voto a voto como si se tratara de
su propia vida.
Es cierto que en estos momentos se ha
visto bastante afectada la imagen del candidato del PAN a partir de la
acusación de AMLO durante el último debate en el sentido de que al amparo de
Felipe Calderón, cuando éste era el titular de la Secretaría de Energía, su
“cuñado incomodo”, Diego Zavala, obtuvo ventajosos contratos de diferentes
dependencias públicas.
La denuncia de AMLO ha provocado todo
un cisma entre las filas de panismo, no obstante resulta difícil calcular si
ello es suficiente para frenar las intenciones de la derecha para imponerse a
toda costa por medio del fraude, máxime cuando la burguesía es consiente que su
otra opción electoral, el PRI, se está derramando como una castillo de naipes.
Pero de lo que no nos queda duda es
el hecho de que solamente con las masas en la calle se podrá impedir o revertir
el fraude electoral. La derecha sabe de este riesgo y, apoyados por el resto de
partidos, han forzado la firma de una “pacto de civilidad” en el que se
comprometen los partidos a respetar el resultado electoral. Dicho pacto, que
también fue firmado por el PRD, pretende amarrarle las manos a AMLO para frenar
una posible lucha antifraude.
En todo caso, lo que en estos
momentos tendrían que estar haciendo el PRD y AMLO es estar llamando a formar
comités en defensa del voto a lo largo de todo el país, comités que además
sirvan para aglutinar a los trabajadores y a los campesinos para movilizarlos
para, en todo caso, revertir el fraude.
Pero también, además del frente
electoral, en estos momentos se viven otros acontecimientos de especial
relevancia en la lucha de clases de este país. Nos referimos a la lucha del
magisterio, en particular la de los profesores en Oaxaca quienes el día de
ayer, 14 de junio, después de varias horas de escaramuza lograron repeler el
ataque represivo orquestada por el gobierno priista de ese estado. Pero también
estamos hablando de la lucha de los mineros por defender su sindicato, lucha
que se ha trasformado en el conflicto laboral mas grabe que ha enfrentado el
gobierno de Fox y que cada vez engendra nuevos elementos que la podrían
trasformar en el conflicto laboral de mayor trascendencia en décadas. Todo ello
sin olvidar la bestial represión sufrida recientemente por los campesinos de
San Salvador Atenco.
Ante todos estos acontecimientos AMLO
debería tener una postura mas clara y mas firme, pronunciándose a favor de las
demandas del magisterio, exigiendo la libertad de los presos políticos de
Atenco y llamado a la huelga general a la que mas de 200 sindicatos y centrales
obreros están convocando para el día 28 de junio en solidaridad con la lucha
minera. Esta política apuntalaría en mucho a AMLO. Y si saliera una verdadera
huelga el día 28, la posibilidad de que se derrumben los planes de fraude
electoral sería más que fuertes ante el temor de la burguesía de que, tras la
huelga y el ambiente creado por ésta, la maniobra de fraude desencadene luchas
que se puedan salir de toda clase de control.
Hace pocos meses la perspectiva de
triunfo de AMLO era aplastante, aun esa perspectiva se mantiene aunque no con
la misma magnitud. Para la burguesía, el Estado representa una trinchera para
garantizar toda clase de privilegios y mantener el rumbo firme de acuerdo a sus
intereses como clase explotadora y, por consecuencia, nuca estará dispuesta a
soltar el poder sin antes dar una batalla a muerte. Para la burguesía, dada la
enorme polarización social y el impuso de las masas demostrado en los últimos
años, el arribo de la izquierda al poder representa muchos riegos, por ello,
con Fox al frente, la patronal ha invertido millonarias sumas en la campaña del
PAN para sacar a Felipe Calderón del tercer lugar de las preferencias
electorales y trasformarlo en el principal rival de AMLO por medio de una
guerra sucia que ha tenido como objetivo capitalizar a los sectores mas
atrasados de la sociedad y los habituales titubeos de la pequeña burguesía.
No obstante ello, otro elemento que
ha provocado mucha confusión y que afecta a AMLO es la abrumadora irrupción al
PRD de ex - priistas y ex - panistas que han sido postulados a diferentes
cargos de elección popular. Pero en mucho, este fenómeno es el reflejo mas
claro de la política defendida por el PRD la cual no va a la esencia de los
problemas al no cuestionar a la propiedad privada sobre los principales medios
de vida como la fuente de la que brotan los enormes problemas de miseria y
desempleo que se viven en el país. Una plataforma política que planteara la
nacionalización de los bancos, la industria, los monopolios comerciales,
etcétera, conectaría inmediatamente con los sectores más avanzados del
movimiento los cuales, a partir del ambiente de ebullición que se generaría,
arrastrarían al resto de capas de la población oprimida tras de sí dándole un
giro a la situación de 360 grados.
Las elecciones del próximo 2 de julio
se transformarán en una nueva confrontación entre las masas oprimidas y la
burguesía. Una política de clases mas claramente definida ya habría definido el
resultado de esas elecciones a favor de la izquierda, no obstante la
posibilidad de que AMLO gane las lecciones siguen siendo buenas. Sin embargo la
posibilidad de que el fraude, única forma de que Felipe Calderón logre un
resultado favorable el 2 de julio, no son pobres.
De ahí que, para neutralizar el
fraude, en mucho dependerá del despliegue que hagan las masas para que el día
de las elecciones se defienda el voto uno a uno. Y sin finalmente, gracias a la
compra del voto y a la manipulación de las cifras en el IFE, Calderón resulta
“favorecido”, el fraude sólo podrá ser revertido con las masas en las calles.
AMLO y el PRD deben tomar medidas en ese sentido, si convocan a luchar contra el
fraude electoral la respuesta de la gente seguramente será superior a la de la
lucha contra el desafuero.







0 comentarios:
Publicar un comentario