Charros sindicales y Antorcha campesina
Los otros grandes perdedores de las elecciones del 6 de junio
El gran pagador del fracaso de la alianza Va por México ha sido el PRI, no sólo porque perdió 8 de las 12 gubernaturas que aún le quedaban, sino además porque además su añejo aparato de control político también resulto muy golpeado y abollado tras las elecciones del pasado 6 de julio.
En el caso del movimiento obrero una vez más pasó lo que ya venía
sucediendo desde 1988: a las centrales obreras organizadas en torno al PRI,
siendo el máximo exponente de todo ello la CTM, cada vez les cuesta más trabajo
imponer su voluntad para obligar a los trabajadores a votar por dicho partido.
El fraude electoral de 1988 demostró categóricamente dicha realidad, transformándose
ello en una norma la cual, elección tras elección, arrojaba frutos cada vez más
amargos para el PRI.
Y las elecciones del pasado 6 de junio no han sido la
excepción, siendo ello extraordinariamente notorio en muchas de las ciudades fronterizas
del norte del país: En 2019 se experimentó en Tamaulipas la oleada huelguística
más importante en México en varios años, manifestándose ese ambiente entre la
clase obrera de dicha entidad también en las urnas, dando un duro revés
a los partidos de derecha agrupados en la Alianza Va por México, el PAN, PRI y
el PRD, a quienes despojó aplastantemente de la mayoría en el Congreso loca,
para cedérselo a Morena.
El ambiente entre los obreros tamaulipecos se contagió en varias
ciudades maquiladoras de la frontera norte, añejamente dominadas por el PRI y
el PAN, donde también el voto favoreció a Morena. El comportamiento electoral
en buen parte de las ciudades maquiladoras del norte del país demuestra una vez
más que la maquinaria de control del PRI, en este caso los charros sindicales,
cada vez es menos eficiente e incapaz de imponer su voluntad a las masas oprimidas.
Otro ejemplo de lo anterior es el de Antorcha Campesina, la
cual durante décadas funcionó como un sólido pilar de estabilidad y continuidad
al PRI y a su política. Por medio de Antorcha la burguesía controló históricamente
vastas regiones del campo, pero incluso también otras de tipo suburbana o
urbana, como lo ha sido por años en el oriente del Edomex. El pasado 6 de julio
Antorcha fue derrotada en estos en Iztapaluca y Chimalhuacán, reductos determinantes
para que esa organización gansteril pudiera seguir conservando importante poder
político y económico a pesar de la decadencia priista a todo lo largo del siglo
XXI, misma que se agudiza tras cada elección; pero a la vez se trata de ayuntamientos
definitivos para el impacto electoral del PRI en la región, siendo ello muy
malas noticias para dicho partido y su virtual candidato presidencial Alfredo
del Mazo, de cara a las elecciones de 2024.
Pero Antorcha también fue derrotada en regiones tales como
la huasteca potósina, donde también conservaba un poder muy similar al que
tenía en el oriente del Edomex. El descalabro de Antocha Campesina a cargo de
las masas oprimidas usando para ello la oportunidad que le dieron las urnas el
pasado 6 de junio, es ante todo la derrota de una de los brazos de operación
política más eficientes del PRI y del sistema que durante décadas rindió
jugosos resultados a la burguesía no sólo por medio de la presión y
manipulación política, sino incluso a través del terror y la sangre.
Da mucha alegría ver esa clase de resultados y sobre todo
ser testigo de la tenacidad de los desposeídos para continuar adelante en la
lucha por su dignificación y liberación, arremetiendo sin amilanarse incluso
contra enemigos tan sanguinarios como Antorcha Campesina. Ya andan diciendo por
ahí que "la Antorcha se apaga" y que bueno que sea así.
Definitivamente la derrota de la Alianza Va por México en muchas ciudades fronterizas del norte y en localidades ferreamente controladas por Antorcha Campesina, marca un importante cambio de relaciones de fuerzas en todas esas regiones, no sólo de cara a futuras elecciones sino en todo el amplio espectro que significa la lucha de clases, pues tras esa clase de resultados es del todo pronosticable un repunte a mediano plazo en la lucha de de la clase trabajadora, del campesinado pobre y otros sectores oprimidos de tipo urbano o suburbano en aquellas ciudades y comunidades en las que los charros sindicales y el movimiento antorchista ya dieron muestras el paso 6 de julio de sus cada vez más marcadas dificultades para jugar papel en tanto pilares de primer orden de la añeja maquinaria de control social de la burguesía llamada PRI.
Las repercusiones políticas de ese fenómeno tendrá una trascendencia muy importante en futuros acontecimientos de la lucha de clases.
Junto con la forma en que actuaron y se expresaron los
obreros industriales en varias ciudades maquiladoras del norte del país el
pasado 6 de junio, la derrota de Antorcha en el oriente del Edomex a cargo de
las masas más desposeídas y oprimidas del oriente del Valle de México, son
lecciones de las que la izquierda, en especial los que defendemos el programa
de Marx, debemos aprender mucho, pero mucho!







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