Tabasco: Elecciones y Terrorismo de Estado
Escrito por Luis Enrique Barrios
Así, pues, conforme se acercó la
jornada electoral vimos la forma como la tensión se incremento. Además de la
propaganda salvaje e histérica sobre los "peligros" que representaría
un triunfo del PRD en el Estado, también se empleó sistemáticamente los
enfrentamientos violentos provocados por golpeadores a sueldo del PRI, el
ataque y la quema de viviendas de activistas del PRD, etcétera. Todo ello hasta
llegar al caso extremo de la detención y la tortura de ocho operadores
políticos del PRD por parte de la policía estatal. Los compañeros, por medio de
la tortura, fueron obligados a inculparse señalando que su misión era de de
"reventar" las elecciones. También se les sembraron armas de juguete
¡Valla nivel de descaro! Tanto las inculpaciones logradas por medio de la
tortura como los compañeros con "pistola" en cinto, fueron exhibidos
en un video el cual fue difundido por todas las televisoras, exactamente con el
mismo estilo que se hace en el caso de las bandas de criminales.
El aspecto a destacar sobre la forma
en que se empleó el Terrorismo de Estado en Tabasco es lo qué refleja. Es decir
¿por qué el PRI, al amparo del gobierno federal, se vio obligado a echar mano
de ese recurso en las elecciones? En general podemos considerar dos elementos
relevantes para obtener una respuesta: el primero de ellos es la profunda
crisis que padece ese partido. Ya las pasadas elecciones presidenciales
manifestaron esta cuestión por medio del hecho de que en dicha contienda el PRI
no ganó en ni uno sólo del los estados de la Republica. Tras esos sufragios
inmediatamente se presentó el revés en las elecciones gubernamentales de
Chiapas que favorecieron al PRD. El PRI se está desmoronando, un reflejo serio
y grabe para este partido al respecto fueron las elecciones del 2000 cuando fue
echado de la presidencia del país. Además su esperanza por recuperar Los Pinos
en 2006 se vio frustrada por una polarización social mas exacerbada que
catapultó al PRD y a López Obrador, acelerando al miso tiempo el proceso de
descomposición del PRI.
Por ello los priístas no se pueden
dar ya el lujo de seguir perdiendo mas elecciones, por eso la consigna fue la
de ganar Tabasco a toda costa empelando la violencia del Estado si es preciso.
Por ello el PRI intenta, en complicad con el Trife, revertir el resultado
favorable para el PRD en las pasadas elecciones chiapanecas. Por ello se
aferran a toda costa en mantener a Ulises Ruiz al frente del gobierno de
Oaxaca. Todo ello al amparo de Fox, pues si bien el PRI ya no es la principal
herramienta de dominación burgués, papel que ahora desempeña el PAN, dado el
influjo de lucha de las masas oprimidas y la forma en que se ha expresado esto
fortaleciendo al PRD, la burguesía necesita a este partido como un aliado para
que Calderón tenga mas posibilidades de gobernar. Para la burguesía es mejor
una PRI vivo que muerto; un PRI que pueda usarse como un frente aliado al PAN y
las organizaciones empresariales contra las expectativas de las masas por transformar
su realidad.
El segundo elemento a considerar es
el hecho de que el empleo del Terrorismo de Estado en las elecciones son un
reconocimiento tácito de la burguesía y sus partidos, el PRI y el PAN, de que
es cada vez más difícil el mantenerse en el gobierno bajo el empleo de las
urnas electorales sin el apoyo táctico del fraude ahora auxiliado por la
violencia contra sus adversarios. En otras palabras, el empleo de la violencia
del Estado demuestra al mismo tiempo que la burguesía cada vez es más incapaz
de seguir gobernando como lo ha venido haciendo, que la vieja democracia
burguesa ya no es suficiente como herramienta de control social sin el auxilio
del terror impulsado desde la Secretaria de Gobernación o cualquier otra
dependencia gubernamental.
Lo anterior es un resultado de la
enorme polarización social que se experimenta en el país y que ha utilizado
como catalizador el fraude electoral contra AMLO para abrir un proceso
revolucionario en México, provocado de esta forma serias fracturas en el andamiaje
de la democracia burguesa. Así, dado el grado de contradicciones, lo que ahora
tenemos frente a nosotros es la disyuntiva entre democracia burguesa o
democracia obrera.
La burguesía en aras de mantenerse en
el poder, si es necesario hará que su propio sistema democrático dé pasos hacia
atrás. Esto ya quedo mas que evidenciado en las elecciones presidenciales del
pasado 2 de julio y se ha ratificado con el reciente fraude electoral de
Tabasco reforzado, para asegurarlo, por el empelo de la violencia del Estado.
El PRD ha impugnado las elecciones de
Tabasco, lo más probable, dado que el propio candidato al gobierno de Tabasco
por este partido anunció que no habrá movilizaciones contra el fraude, es que
los tribunales electorales ratifiquen el triunfo del PRI. Esta cuestión por sí
misma es grabe, pero también los es el hecho de que con la aprobación del
resultado a favor del PRI, al mismo tiempo se estará avalando legalmente el uso
del Terrorismo de Estado en los procesos electorales, sentando con ello un preocupante
precedente para las futuras contiendas.
Todo esto tiene que ser evaluado
correctamente por los trabajadores, sus organizaciones y sus dirigentes. Las
elecciones en Tabasco demuestran que tiene que ser desterrada del PRD la
política de "poner la otra mejilla". La debilidad invita a la
agresión y si no queremos ser victimas una vez mas de la violencia del Estado,
se tiene que pasar a la formación de grupos de autodefensa. Estos grupos tiene
que surgir de los comités de base del PRD, pero en esto se encuentra otro
aspecto que hace vulnerable al PRD: tiene años, casi una década, en la que no
hay una política seria por parte de la dirección para promover la afiliación y
la integración de comités de base del PRD. Mientras esta cuestión no se
resuelva, el PRD seguirá siendo presa fácil de las maniobras electorales del
PAN y el PRI y facilitará las acciones represivas contra sus militantes y
seguidores.
Los trabajadores debemos oponernos a
toda costa contra esos retrocesos en la democracia, cada paso atrás se
trasformara en una forma mas severa y brutal de actuación de la burguesía, su
gobierno y sus partidos para tratar de imponer su voluntad sobre los
desposeídos.
Debemos defender nuestras conquistas
democráticas, por ello tenemos que ir más lejos y luchar por un programa que
llame a luchar por una genuina democracia, que solamente puede ser la obrera.
Bajo la democracia actual, mientras sirva para imponernos su voluntad, será tan
amplia o restringida dependiendo antes que cualquier cosa de los intereses de
la burguesía.
Por todo ello debemos luchar por una
democracia en la que verdaderamente estén representados los intereses de la
mayoría. Esa mayoría somos los trabajadores, los solados y los campesinos; y
una democracia que represente nuestros intereses requiere la eliminación del
régimen burgués para sustituirlo por un gobierno proletario. Pero también
debemos eliminar de una vez por todas la fuente de la que emana el poder de la
burguesía: la propiedad privada sobre los bancos, las fábricas y el resto de
palancas fundamentales de la economía, para ponerlas bajo el control
democrático de los trabajadores de la ciudad y el campo así como de los
soldados revolucionarios.
La lucha por el socialismo es la
única alternativa seria frente a la barbarie capitalista y la violencia del
Estado. Luchemos en nuestras organizaciones por una táctica y un programa
socialista.







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